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19 dic. 2016

Mamá Framboise, roscones especiales

Buenas!

Ya estamos inmersos en la época navideña: las luces de Madrid puestas, las calles repletas de gente y, como buena foodie que soy, llegan los mejores dulces de todo el año: los roscones.



He de reconoceros que siempre he querido aprender a hacer uno, así que cuando supe de la existencia de un taller de roscones en Mamá Framboise de la mano de Alejandro Montes, no dude en asistir.

Alejandro Montes es un chef pastelero muy reconocido, estudió en Barcelona, Francia (cuna de grandes pasteleros)... y fue un lujo poder compartir con él sus creaciones y la renovación de un postre tan típico como es este, porque como bien dijo: 'A muy poca gente le gusta la fruta escarchada' y era necesario dar una vuelta de tuerca.


Si tú también eres de los que apartas la fruta escarchada de los roscones, sigue leyendo porque te va a encantar.

Roscones de Mamá Framboise

Una de las principales novedades de los nuevos roscones de Mamá Framboise es que contiene agua de azahar pero en menor cantidad, es sustituida por cítricos, lo que le confiere un nuevo toque, respetando el original sabor en boca del brioche de azahar, pero con notas delicadas cítricas.

Alejandro Montes nos enseñó a hacer tres roscones:

-Frambuesa: Relleno de chantilly de frambuesa, frambuesas naturales y Pâte de Fruit de frambuesa
-Chantilly: Relleno de chantilly de azúcar de caña, crumble de almendra y pasta de frutas de albaricoque.




Y la novedad de este año:´El Roscón de Guirlache´. que fue el que pudimos hacer cada uno de los asistentes y que quedó espectacular en miniatura.

-Roscón Guirlache, hecho a base de brioche de praliné con relleno de praliné crujiente, ganache montada de caramelo y frutos secos caramelizados.


Pensé que sería muy complicado manejar la manga pastelera, ¡y no se me dio nada mal! Salí muy orgullosa con mi mini-roscón y con muchas ideas en mente, es lo que tiene que te enseñe un apasionado de la repostería un pedacito de su mundo.


Busca las diferencias


Si jugásemos a "buscar las diferencias" entre un roscón típico y el roscón de Mamá Framboise, quizás lo más llamativo es que no tiene el agujerito del centro, es un roscón que está completamente relleno (puede pesar más de un kilo), con sorpresas dentro y además, decorado por fuera de chantilly.

Otra de las diferencias es que se sustituye la fruta escarchada por pasta de frutas (bien de albaricoque, de frambuesas...), son los pequeños cuadraditos que podéis ver encima de cada roscón, como gominolas naturales. Además los coronan con oro y plata comestible, todo un lujo.



Y la mayor diferencia es el sabor, se nota que es completamente natural, que no tiene todos los conservantes químicos que pueden tener los roscones de supermercados, etc. Se nota. Las bombitas de dentro de praliné explotaban en boca y el crujiente de crumbel de almendras más los frutos secos caramelizados era la guinda del pastel.


El precio de un roscón grande es de 35€ y los pequeños son de 4€. Os dejo su web aquí para que veáis más obras de arte en forma de dulce.

Nos leemos el miércoles.
Hasta entonces, sed muy felices y disfrutad de las Navidades.





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